jueves 24 de septiembre de 2009

camboya-vietnam (1)

Son las 7am y voy despierta desde las 6am, aunque no tenga porqué. Después de dos semanas y media durmiendo en buses, barco y hoteles sin desempacar, no hay chance de que duerma más allá del amanecer. Estoy agotada pero feliz.
En realidad tengo pocas cosas por contar, supongo que pasa cuando las imagenes te llenan la boca y no puedes hablar, pero resumo un poquito las impresiones....

1,2,3,4 Cambodia
Después de mi primera pataleta para no pagar una coima por mi visa (no-me-jodan-yo-tambien-soy-tercermundista-y-tú-no-eres-niño-con-barriguita-inflada), hemos logrado sobrepasar a las decenas de taxistas que te "atacan" al cruzar para que tomes SU taxi hasta la siguiente ciudad: "cheap,cheap, ok? cheap, taxi, ok?, cheap, taxi, cheap, cheap, cheap" (así descubro lo que se siente ser turista en Aguas Calientes). Angkor Wat, la razón por la que venimos hasta acá, cumple y supera mis expectativas. Claro, con cuatro mil elefantes a disposición, a nivel del mar, mínimo, no?... Un goce estético total. No tengo mucho que decir, miro nomás, y escucho a nuestro mototaxista, que además es monje, habla inglés, aprende español y quiere ser profesor.
Después de dos días en Siam Reap, mi impresión de los camboyanos no puede ser mejor, creo que porque esperaba una población lógicamente más deprimida. Entre la falta de tiempo y nuestra cobardía hemos decidido saltarnos Phnom Penh y los campos de matanza. Igual ya vimos el Apocalypse Now, e igual ya James se leyó el Killing Fields y otras variantes y yo me leí mis libros de historia. Igual pasamos de día por Phnom Penh y los vemos de pasada... Sigo viaje, mirando el paisaje todo-planta-verde-oscuro y la tierra tan roja... roja, roja, roja. I love Cambodia, pero no me sale la sonrisa.
También así se siente ser turista.

5,6,7,8 Saigon
Reunión familiar. O sea, James y los amigos en una de esas sesiones sacadas de algún drama de Eduardo Adrianzén: "cuatro amigos y mucho vodka en la casa de playa, qué puede pasar?" Felizmente, asi como el amor es ciego (otra vez Bryce), la amistad lo perdona todo, y le cuento a mi James que así es esta vaina, aunque joda. Y quiero un poquito más a mis amigos por tantos ataques de realidad. Lo único que me incomoda es pensar que a mí me toca el rol de la Q-Girl... ñam ñam.
Después de un par de días, y un porro subdesarrollado, los ánimos se le arreglan y todos son felices. Si Adrianzén reemplazara el vodka por el porro, se nos queda sin drama adultocontemporáneo. Se les acabó la guerra en el Vietnam.

9 Nah Trang 10,11 Hoi An 12 Hué 13,14,15 Halong Bay
Estos son los días que me tienen tan agotada pero feliz. Hoi An y Halong son dos de las paradas más relax que se pueden hacer, paseando en bici en una ciudad viejísima con lamparitas chinas o mirando las estrellas en la cubierta de un barco con un vino caleta. Pero como van de onda más romanticona, mejor subí este video de la playa en Nah Trang: langosta, en la playa, por 6USD! Nos han atrasado, ¿cómo no hay en el norte???: el próximo recurseo del verano: video

16,17 Hanoi

Café en Hanoi. Ya tengo mi visa a Irlanda sellada en el pasaporte.

18 Sapa
Los pocos indígenas (minorías, que les llaman) en Vietnam están en Sapa, en la sierra norte, cerca de la frontera con China. Básicamente, pueblito de ceja de selva, pero full panadería francesa. James se muere de ganas de hacer un homestay, y mi poquito antropológico entra en un ligero shock de realidad y nos describen las rutas aumentando el precio por cada minoría a la que podremos ver. Ya sé... también así se siente ser turista.

.

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada