ya no falta nada... let it flow...
somewhere/say home
jueves 14 de octubre de 2010
(...)
It's quite funny... because i'm almost there with this papers and i almost cry while reading my parents letter.... se cambia de casa la Claudia... somewhere starting home...
viernes 17 de septiembre de 2010
Friday I'm....
... trying to fall in love with me...

me pierdo y me encuentro???
is kind of hard lately...
(para la versión original y optimista por favor click aquí)

me pierdo y me encuentro???
is kind of hard lately...
(para la versión original y optimista por favor click aquí)
jueves 16 de septiembre de 2010
Casserole
Hace un par de días intenté hacer un saltado de pollo con verduras, de esos estilo chino que se ponen pasito a paso en el wok y quedan hechos una delicia. El mío me supo a nada. Y me puse a llorar.
No, corrijo, James vino a casa, lo probó y sin sonreir se lo comió. Generalmente cuando cocino le gusta todo tanto que no para de hablar de lo rico que está, pero esta vez no dijo nada, y le echó aproximadamente una cuchara de sal, otra de sillao, otra de fish sauce y otra de un sazonador maggie cuyos contenidos jamás descubriré. Ahí me puse a llorar, calladita y mirando a la tele para que no se diera cuenta, con los lentes puestos. Pero se dió cuenta y me soltó un "would you grow up?". Y claro, me emputó mal. No supe decirle porqué, pero me puso peor. Le expliqué que simplemente me sentía mal, y que por lo menos esperaba que mi comida no estuviera mal, pero que aparentemente nada de lo que hacía estaba bien desde hacía demasiados días, y que no recordaba haber cocinado una sola cosa rica en más de una semana. Drama queen total.
Hoy por la mañana, mientras limpiaba, respondía emails de la oficina y chateaba con mi hermana, Bree Van de Camp, en Desperate Housewives de fondo en la tv, me dio la respuesta que necesitaba. Una periodista la interroga sobre su libro de cocina, sobre la vida de perfección que intenta vender, y la vida casi demasiado complicada que en realidad vive... y Bree responde honestamente, que lo único que intenta es decirle a esas otras amas de casa es que a pesar de todo lo que les sucede, a pesar de todo lo que pasan, de todas las caídas y fallas, todavía hay lugar para que algo les salga bien, "even if it is only a casserole".
Por eso me puse a llorar. Ultimamente siento que mi vida anda fuera de control. No tengo control sobre mi trabajo, sobre mi carrera, sobre mi elección laboral, sobre el dinero del que dispongo, sobre lo que haré en el futuro cercano, sobre los amigos de los que dispongo para llamar y tomar una copa sin mi novio al lado, sobre las actividades con las que me puedo escapar. No tengo control sobre mi vida... lo he perdido en este intento de convivencia, y lo único que esperaba que saliera bien, con toda la seguridad de que saldría bien, salió mal.
Fuera de justificar mi llanto, me asusta aún más pensar en qué haré para recuperar el control. Lo necesito, y el cómo lo recuperaré es mi tarea de los siguientes días. Por ahora me siento, lamentablemente, como un ama de casa desesperada.
Eso sí, el pollo al horno de hoy salió de lo mejor.
No, corrijo, James vino a casa, lo probó y sin sonreir se lo comió. Generalmente cuando cocino le gusta todo tanto que no para de hablar de lo rico que está, pero esta vez no dijo nada, y le echó aproximadamente una cuchara de sal, otra de sillao, otra de fish sauce y otra de un sazonador maggie cuyos contenidos jamás descubriré. Ahí me puse a llorar, calladita y mirando a la tele para que no se diera cuenta, con los lentes puestos. Pero se dió cuenta y me soltó un "would you grow up?". Y claro, me emputó mal. No supe decirle porqué, pero me puso peor. Le expliqué que simplemente me sentía mal, y que por lo menos esperaba que mi comida no estuviera mal, pero que aparentemente nada de lo que hacía estaba bien desde hacía demasiados días, y que no recordaba haber cocinado una sola cosa rica en más de una semana. Drama queen total.
Hoy por la mañana, mientras limpiaba, respondía emails de la oficina y chateaba con mi hermana, Bree Van de Camp, en Desperate Housewives de fondo en la tv, me dio la respuesta que necesitaba. Una periodista la interroga sobre su libro de cocina, sobre la vida de perfección que intenta vender, y la vida casi demasiado complicada que en realidad vive... y Bree responde honestamente, que lo único que intenta es decirle a esas otras amas de casa es que a pesar de todo lo que les sucede, a pesar de todo lo que pasan, de todas las caídas y fallas, todavía hay lugar para que algo les salga bien, "even if it is only a casserole".
Por eso me puse a llorar. Ultimamente siento que mi vida anda fuera de control. No tengo control sobre mi trabajo, sobre mi carrera, sobre mi elección laboral, sobre el dinero del que dispongo, sobre lo que haré en el futuro cercano, sobre los amigos de los que dispongo para llamar y tomar una copa sin mi novio al lado, sobre las actividades con las que me puedo escapar. No tengo control sobre mi vida... lo he perdido en este intento de convivencia, y lo único que esperaba que saliera bien, con toda la seguridad de que saldría bien, salió mal.
Fuera de justificar mi llanto, me asusta aún más pensar en qué haré para recuperar el control. Lo necesito, y el cómo lo recuperaré es mi tarea de los siguientes días. Por ahora me siento, lamentablemente, como un ama de casa desesperada.
Eso sí, el pollo al horno de hoy salió de lo mejor.
miércoles 8 de septiembre de 2010
de Conolly a Belgrano
Hay una distancia geográfica para la felicidad. Literalmente hablando, es la distancia en el bus entre Gorostiaga y Luis María Campos cuando regreso de mis clases en Artilaria. Es la distancia entre Thames y Libertad de regreso del Sportivo Teatral al hostel en el que por primera vez vivo lejos de casa. Es la distancia entre Plaza Francia y San Miguel cuando regreso a casa de la escuela de teatro, a la medianoche y en micro, aunque a mi viejo le provoque taquicardia. Es la distancia en que sea que lo que sea que estoy haciendo es absolutamente mío y de nadie más. Estoy aquí, de noche y sola, porque a mi me da la gana.
Hoy he sentido lo mismo, por primera vez desde que llegué a Irlanda, entre el edificio de DanceIreland y la casa del amigo al que James visitaba. Y el aire se sentía frío y delicioso en mi bicicleta en la que yo solita regresaba a casa. La distancia entre Foley St. y Essex West.
Extraño mi individualidad. Extraño mi soledad. Necesito mi espacio. Ya.
Estas semanas me ando buscando. Algo se ha movido y ha activado en mí la natural necesidad de re-encontrarme. Si alguien tiene una pista, por favor, comunicarse.
Hoy he sentido lo mismo, por primera vez desde que llegué a Irlanda, entre el edificio de DanceIreland y la casa del amigo al que James visitaba. Y el aire se sentía frío y delicioso en mi bicicleta en la que yo solita regresaba a casa. La distancia entre Foley St. y Essex West.
Extraño mi individualidad. Extraño mi soledad. Necesito mi espacio. Ya.
Estas semanas me ando buscando. Algo se ha movido y ha activado en mí la natural necesidad de re-encontrarme. Si alguien tiene una pista, por favor, comunicarse.
martes 24 de agosto de 2010
jamás crecerás...
Hace un par de meses fui a ver la muestra/obra final de la escuela para la que trabajo en mi fase practicante-pagopiso-notengovisa. Lamentablemente el director y el escritor in-house se encargaron de convertir dos años de entrenamiento actoral en "una obra con diecisiete actores en escena!": una mezcla de cenicienta con desesperanza amorosa, postmodernidad y musical latino... entendieron? Yo tampoco. Un horror. ¿Qué onda con el exceso si al final solo tendrían que mostrar la calidad actoral? ¿Qué paso con la simple yuxtaposición de escenas de trailer?Anyway, como se supone que tengo que bajarle los decibeles a mi exceso de afán crítico no-constructivo - y además quedar bien con mi jefe -decidí ver una obra más, esta vez de la Youth Theatre Company. No sé si son las pilas pre-veinteañeras pero fue un gol. Buenísima. Calidad actoral ok, pero sobre todo un texto lindo para mostrar a cada uno de estos 15 actores en escena. Sin trailers ni yuxtaposiciones.
Never is an awfully long time presenta a Wendy, Alicia, y Dorothy, enfrentadas al crecimiento adolescente. Las tres resultan contemporáneas, reales, y con todas las justificaciones posibles para sus personajes. Mientras Wendy se enfrenta a la urgencia de tomar decisiones reales respecto al futuro de su prematura relación amorosa, Alicia juega a escaparse del mundo de scumbags en el que ha crecido (party, party, party y aún así no me divierto), y Dorothy se ve atrapada en el mundo del embarazo no deseado (así, es, atrapada, justo como en Oz), mientras sus amigas realizan el viaje a SudAsia que ella tanto había planeado. ¿Les resultan familiares? Sí, por supuesto. Y es que cada propuesta conserva la esencia de su personaje. Y aún así se relaciona con el nuestro.
Un par de semanas después me arriesgo a empezar algunas clases de actuación, justo con la profesora que dirigió la obra que tanto me gustó. En realidad me aburro infinitamente, no estoy acostumbrada al optimismo irlandés como metodología de enseñanza, y extraño la crítica honesta, dura y casi destructora de Roberto Ángeles, e incluso - para no sonar masoquista - la crítica versión paternal de Ísola y Gené. 5 semanas y una muestra después, no he aprendido nada ni afinado mi oxidado entrenamiento actoral en mis escuetas clases de 2 horas, pero me he ganado con una conversación larga con mi profesora. Resulta que es ella quien ha escrito la obra. Completita. Y que igual que yo, se había escapado por años de la zona teatral. Y ha regresado.
Empiezan entonces las preguntas: ¿Se puede volver? ¿ Quiero volver? ¿Necesito volver? ¿Y haciendo qué?
James me pregunta, después de una cómica charla sobre Martin McDonagh y su obsesión con la mentalidad irlandesa: y tú sobre qué quieres escribir? Y yo no sé qué responder... por primera vez no tengo ningún lugar cómún en la punta de la lengua, sólo un cúmulo de imágenes que se alocan por volver, por nacer, por gritar, y que no saben explicar porqué.
¿Será que me toca volver?
lunes 23 de agosto de 2010
la flor...
Justo antes irme a dormir, el lunes cierra mi día con una sorpresa más de cultura irlandesa: The Rose of Tralee...
Después de pensar en ¿cómo esta chicas que no conocen la anorexia pueden ganar un concurso de belleza???, me siento completamente estúpida y me quedo pensando en que sólo en mi irlanda-surreal puede ser más importante ser "nice" que ser 60-90-90-bronceada-y-firme... y además, los hombres también tienen su lugar...
Después de pensar en ¿cómo esta chicas que no conocen la anorexia pueden ganar un concurso de belleza???, me siento completamente estúpida y me quedo pensando en que sólo en mi irlanda-surreal puede ser más importante ser "nice" que ser 60-90-90-bronceada-y-firme... y además, los hombres también tienen su lugar...
monday
Es lunes sí, y después de dos semanas de horroroso mal humor he decidido dejar atrás la mala vibra. Contra la pereza del día, me pongo mis zapatillas y me salgo a comenzar una semana toda nueva, con aire todo nuevo... y... llueve.
Es Irlanda, llueve.
Decido empezar dieta también, comida sana para el espíritu sano...
11am. Cadbury Milk de 90c
No me rindo, y entre que camino con mi paraguas después de un capuccino y madeleines con crema high fat del Queen of Tarts, encuentro algunas respuestas:
Cheesie, pero desde hace unos días voy pensando que no hay otro lugar en el mundo en el que quiera vivir justo ahora.
6pm. Estrés laboral sin paga y sin visa. Hasta aquí llegó mi cheesie hoy.
Es Irlanda, llueve.
Decido empezar dieta también, comida sana para el espíritu sano...
11am. Cadbury Milk de 90c
No me rindo, y entre que camino con mi paraguas después de un capuccino y madeleines con crema high fat del Queen of Tarts, encuentro algunas respuestas:
Cheesie, pero desde hace unos días voy pensando que no hay otro lugar en el mundo en el que quiera vivir justo ahora.
6pm. Estrés laboral sin paga y sin visa. Hasta aquí llegó mi cheesie hoy.
domingo 8 de agosto de 2010
te prometo escribir
Y creo que hago esta promesa cada tantos meses, y luego lo olvido. Y luego leo algún blog, mail, carta que me hace acordar que siempre me sacan una gran risa cuando leo a mis amigos, y decido escribir, pero luego me olvido.
Un día escribí un pequeño cuento, impublicable en un blog - creo, habría que ver en wordpress o algo que me distraiga todavía más y me deje sin tiempo para escribir, siempre con las acciones laterales no fundamentales, ya ves -, y hacé unos días lo soñé. Fui a ver Inception, y soy débil e influenciable, lo sé. Pero sí, soñé con un cuento que escribí. Con una niña vestida de rojo y cometas volando al otro lado de la ventana, y esos días fríos en que el aire te enfría la cabeza y no te deja respirar bien. Y soñé con el amigo de la niña, al que finalmente deja atrás, porque en eso consiste crecer. En ese cuento la niña era yo. Pero en mi sueño la niña no era yo, eras tú.
No sé si es tristeza o felicidad, pero uno siempre sigue caminando. Imagino que porque hay que seguirle el ritmo al mundo. ¿En eso consiste crecer? Soñé que yo era tú, y aún cuando pienso que lo escribí para superar cierta tristeza entremezclada con olvido, en el cuento la niña siempre termina feliz.
Un día escribí un pequeño cuento, impublicable en un blog - creo, habría que ver en wordpress o algo que me distraiga todavía más y me deje sin tiempo para escribir, siempre con las acciones laterales no fundamentales, ya ves -, y hacé unos días lo soñé. Fui a ver Inception, y soy débil e influenciable, lo sé. Pero sí, soñé con un cuento que escribí. Con una niña vestida de rojo y cometas volando al otro lado de la ventana, y esos días fríos en que el aire te enfría la cabeza y no te deja respirar bien. Y soñé con el amigo de la niña, al que finalmente deja atrás, porque en eso consiste crecer. En ese cuento la niña era yo. Pero en mi sueño la niña no era yo, eras tú.
No sé si es tristeza o felicidad, pero uno siempre sigue caminando. Imagino que porque hay que seguirle el ritmo al mundo. ¿En eso consiste crecer? Soñé que yo era tú, y aún cuando pienso que lo escribí para superar cierta tristeza entremezclada con olvido, en el cuento la niña siempre termina feliz.
jueves 4 de febrero de 2010
cambio de base
Oki, pongo esta imagen sólo como precedente a la explicación de mi estado de ánimo al cumplir treinta. Tomada sólo unos días antes, y ya sé que el que está al lado es un GRAN factor a tomar en cuenta, pero no es el único. La cara de "china de risa" es el resultado de varios factores a lo largo de treinta años.

Obvio, el presente cuenta, y es súper diferente cumplir veinte que cumplir treinta. Según recuerdo cuando cumplí veinte yo era, casi literalmente, un moco tristísimo y abandonado por el novio-by-that-time, que no estaba en Lima. Extremadamente insegura de mi misma, en medio de mi bulimia, creyendo que el mundo se acababa por cualquier cosa, cambiando de carrera nuevamente a una que no me gustaba ni convencía, con las convicciones a cero, y las esperanzas sobrevivientes aferrándose a una boya de ahogado para seguir. Y sí, así de dramática veía yo la cosa.
Hoy estoy en Irlanda, he vivido sola, he vivido con amigos, he ganado amigos, la he cagado con algunos amigos, y he perdido algunos también, por tiempo y vida nomás... La he cagado en mi carrera, la he cagado en relaciones, pero también me ha ido asombrosamente bien... he viajado, he vivido en la playa, he vendido lentes de sol en una feriecita, la he hecho de mesera, me han despedido de mesera!, me he parado después de una juerga frente a una panadería a esperar a las 7am que salgan mediaslunas frescas, he caminado más de 50 cuadras en minifalda a 0 grados, he tomado fotos con la memoria, he pasado incontables roches, he disfrutado a mis amigos, a veces los he descuidado, a veces los he herido, a veces me han herido. Me han desarmado los planes, he desarmado mis planes, he cambiado de sueños y metas... y a veces hasta convicciones. Pero lo más paja de todo es que nada de esto lo he hecho sola, y que he querido - bien peruanamente - "un huevo¨. Sí, ahora vivo un chico que me ama y al que amo, no sé si para siempre pero sé que ahora, y cada día lo sé de nuevo. Y aunque sé que no todo es perfecto - que no tengo trabajo aún ni legalidad europea - sé que todo viene con el tiempo, o no...y ni siquiera sé si todo esto es cierto o es así... y de todas maneras está chévere pasar por todo lo que estoy viviendo.
Si de esto servían 30 años... bien servidos... Sé que la felicidad no vende, no es tan interesante... pero qué puedo decir, a veces queda imposible no ser feliz. Justo le decía a James, que andaba tan preocupado porque yo no estoy justo hoy con mis amigos: estoy cumpliendo treinta años y me siento súper querida, y me siento súper feliz de querer y he aprendido que la distancia, esa que acumula millas de LAN, no tiene nada que ver.
Hoy a la mañana les mandé un mail a mis papás, saludándolos porque también son treinta años de que ellos son papás (locones!). Y creo que también tendría que agradecer por en el incontable numero de segundos en que mis amigos son mis amigos (y aquí cuento a mi Su, que también es, y a mi James, que es the best). Me han cambiado, a punta de cariño bien terco, las inseguridades por felicidad bien bonita...
Un amigo me escribio que con los treinta se cambian las "inseguridades" por "incertezas"... y sí, creo que va por ahí... bien a lo abuelito Von: "bueno, malo, quién sabe"... pero a qué está bueno pasarlo así, no?
Ps. Y hoy, después de ya haber probado gusanitos tailandeses, he probado caracoles, french cuisine... y no se ofendan los veggies...
Obvio, el presente cuenta, y es súper diferente cumplir veinte que cumplir treinta. Según recuerdo cuando cumplí veinte yo era, casi literalmente, un moco tristísimo y abandonado por el novio-by-that-time, que no estaba en Lima. Extremadamente insegura de mi misma, en medio de mi bulimia, creyendo que el mundo se acababa por cualquier cosa, cambiando de carrera nuevamente a una que no me gustaba ni convencía, con las convicciones a cero, y las esperanzas sobrevivientes aferrándose a una boya de ahogado para seguir. Y sí, así de dramática veía yo la cosa.
Hoy estoy en Irlanda, he vivido sola, he vivido con amigos, he ganado amigos, la he cagado con algunos amigos, y he perdido algunos también, por tiempo y vida nomás... La he cagado en mi carrera, la he cagado en relaciones, pero también me ha ido asombrosamente bien... he viajado, he vivido en la playa, he vendido lentes de sol en una feriecita, la he hecho de mesera, me han despedido de mesera!, me he parado después de una juerga frente a una panadería a esperar a las 7am que salgan mediaslunas frescas, he caminado más de 50 cuadras en minifalda a 0 grados, he tomado fotos con la memoria, he pasado incontables roches, he disfrutado a mis amigos, a veces los he descuidado, a veces los he herido, a veces me han herido. Me han desarmado los planes, he desarmado mis planes, he cambiado de sueños y metas... y a veces hasta convicciones. Pero lo más paja de todo es que nada de esto lo he hecho sola, y que he querido - bien peruanamente - "un huevo¨. Sí, ahora vivo un chico que me ama y al que amo, no sé si para siempre pero sé que ahora, y cada día lo sé de nuevo. Y aunque sé que no todo es perfecto - que no tengo trabajo aún ni legalidad europea - sé que todo viene con el tiempo, o no...y ni siquiera sé si todo esto es cierto o es así... y de todas maneras está chévere pasar por todo lo que estoy viviendo.
Si de esto servían 30 años... bien servidos... Sé que la felicidad no vende, no es tan interesante... pero qué puedo decir, a veces queda imposible no ser feliz. Justo le decía a James, que andaba tan preocupado porque yo no estoy justo hoy con mis amigos: estoy cumpliendo treinta años y me siento súper querida, y me siento súper feliz de querer y he aprendido que la distancia, esa que acumula millas de LAN, no tiene nada que ver.
Hoy a la mañana les mandé un mail a mis papás, saludándolos porque también son treinta años de que ellos son papás (locones!). Y creo que también tendría que agradecer por en el incontable numero de segundos en que mis amigos son mis amigos (y aquí cuento a mi Su, que también es, y a mi James, que es the best). Me han cambiado, a punta de cariño bien terco, las inseguridades por felicidad bien bonita...
Un amigo me escribio que con los treinta se cambian las "inseguridades" por "incertezas"... y sí, creo que va por ahí... bien a lo abuelito Von: "bueno, malo, quién sabe"... pero a qué está bueno pasarlo así, no?
Ps. Y hoy, después de ya haber probado gusanitos tailandeses, he probado caracoles, french cuisine... y no se ofendan los veggies...
sábado 23 de enero de 2010
constancias
Hoy se casa una de mis más grandes constancias, y a estas alturas ya casi una persistencia. Y yo voy descubriendo cómo puedo reescribir mi cotidianeidad, tan momentánea y aparentemente desconexa, en una gran línea dramática que ciertas series me envidiarían pero yo no sé plasmar.
Sissy y yo nos conocimos de casualidad, porque nos pusieron en el salón Celeste en el kinder y nunca más nos separaron de aula. Aún así, no fuimos mejores amigas desde ese momento, como sucede en la películas americanas que luego recuerdan los veranos perdidos, ni tampoco fuimos enemigas que luego descubren que tenían toda una historia en común. Sissy fue más como una hermana mayor de 8 a 3pm, de lunes a viernes, 9 meses al año, por 12 años: estaba al lado... tan sólo éramos tan diferentes...
Convengamos, Sissy es líder-by-nature, y yo si hubiera podido me hacía invisible deslideradamente. Sissy era chica-pópular, y yo descubri que podía hablar sin que se acabara el mundo como que después de graduarme. Sissy existía en el mundo de todos, y yo intentaba existir en mis libros sin molestar a nadie... y cuando intentaba salir de ellos concluía que ya había suficiente gente del otro lado como para necesitarme. Sissy se vestía de pitufo y parecía hadita, yo me vestía de hadita y sentía que se me caía la varita... cualquiera... (aquí sí me río yo sola, ven? yo me entiendo, así funcionaba). Sissy, asumo terapéuticamente, se hizo la vida escolar que yo no pude hacer y todo con buena onda... pero tan cerca, y tan lejos...
Claro, como el destino es tan terco como mi mamá - que no me dejó cambiarme a los Reyes Rojos-, se lanzó a juntarnos también en la universidad. Y tal vez porque enfrentamos el mismo limbo pre-universitario de nervios y curiosidad, finalmente fuimos amigas, aunque nunca más "tuviéramos" que serlo. Después de generales no hicimos, por supuesto, la mismas carreras, aunque sí nos tocaron casualidades como practicar en la misma empresa sin proponérnoslo. A lo largo de los años, yo fui descubriendo que era más segura de lo que me pensaba, que era más hadita con free-style de lo que sabía, y que mi pitufa era menos la chica-pópular que crecía al ladito que la excelente amiga que empecé a querer sin querer queriendo... con sus inseguridades, paltas existenciales y enredos que la hacen todavía más chévere. Ella, eso sí, siguió siendo la hermana mayor que me desaprueba o desaprueba los novios con una mirada.
Hoy, como decía, más que una constancia es una persistencia. Somos nosotras las que seguimos escribiéndonos y viéndonos "poquito pero con calidad". Y, después de haberla visto en todos sus super eventos estos 25 años, justo hoy no estoy ahí para verla casarse. Pienso que tal vez sucede que es el primer evento que yo estoy segura que no es de serie americana sino de festival sundance, mucho más real y relevante... y mucho más bonito también... ya no es el personaje el que se casa sino que sé que es la chica súper real que se ha ganado toda esta felicidad, y esto es todavía mejor. Pero como es sundance, no es perfecto y a mí me toca vivir al otro lado de la moneda, tan lejos y tan cerca...
El destino, eso sí, ha dejado una sillita libre en la mesa donde yo hubiera tenido que sentarme, y eso es casi tan lindo como haberme dado tercamente el chance de conocerla.
Felicidad-es...

Ojo, la pensé antes de poner la foto, pero es la novia más bonita que he visto en mi vida, y, como dice Sandrita, por ahí Disney la contrata...
Sissy y yo nos conocimos de casualidad, porque nos pusieron en el salón Celeste en el kinder y nunca más nos separaron de aula. Aún así, no fuimos mejores amigas desde ese momento, como sucede en la películas americanas que luego recuerdan los veranos perdidos, ni tampoco fuimos enemigas que luego descubren que tenían toda una historia en común. Sissy fue más como una hermana mayor de 8 a 3pm, de lunes a viernes, 9 meses al año, por 12 años: estaba al lado... tan sólo éramos tan diferentes...
Convengamos, Sissy es líder-by-nature, y yo si hubiera podido me hacía invisible deslideradamente. Sissy era chica-pópular, y yo descubri que podía hablar sin que se acabara el mundo como que después de graduarme. Sissy existía en el mundo de todos, y yo intentaba existir en mis libros sin molestar a nadie... y cuando intentaba salir de ellos concluía que ya había suficiente gente del otro lado como para necesitarme. Sissy se vestía de pitufo y parecía hadita, yo me vestía de hadita y sentía que se me caía la varita... cualquiera... (aquí sí me río yo sola, ven? yo me entiendo, así funcionaba). Sissy, asumo terapéuticamente, se hizo la vida escolar que yo no pude hacer y todo con buena onda... pero tan cerca, y tan lejos...
Claro, como el destino es tan terco como mi mamá - que no me dejó cambiarme a los Reyes Rojos-, se lanzó a juntarnos también en la universidad. Y tal vez porque enfrentamos el mismo limbo pre-universitario de nervios y curiosidad, finalmente fuimos amigas, aunque nunca más "tuviéramos" que serlo. Después de generales no hicimos, por supuesto, la mismas carreras, aunque sí nos tocaron casualidades como practicar en la misma empresa sin proponérnoslo. A lo largo de los años, yo fui descubriendo que era más segura de lo que me pensaba, que era más hadita con free-style de lo que sabía, y que mi pitufa era menos la chica-pópular que crecía al ladito que la excelente amiga que empecé a querer sin querer queriendo... con sus inseguridades, paltas existenciales y enredos que la hacen todavía más chévere. Ella, eso sí, siguió siendo la hermana mayor que me desaprueba o desaprueba los novios con una mirada.
Hoy, como decía, más que una constancia es una persistencia. Somos nosotras las que seguimos escribiéndonos y viéndonos "poquito pero con calidad". Y, después de haberla visto en todos sus super eventos estos 25 años, justo hoy no estoy ahí para verla casarse. Pienso que tal vez sucede que es el primer evento que yo estoy segura que no es de serie americana sino de festival sundance, mucho más real y relevante... y mucho más bonito también... ya no es el personaje el que se casa sino que sé que es la chica súper real que se ha ganado toda esta felicidad, y esto es todavía mejor. Pero como es sundance, no es perfecto y a mí me toca vivir al otro lado de la moneda, tan lejos y tan cerca...
El destino, eso sí, ha dejado una sillita libre en la mesa donde yo hubiera tenido que sentarme, y eso es casi tan lindo como haberme dado tercamente el chance de conocerla.
Felicidad-es...

Ojo, la pensé antes de poner la foto, pero es la novia más bonita que he visto en mi vida, y, como dice Sandrita, por ahí Disney la contrata...
sábado 2 de enero de 2010
you cant always get what you want...
but if you try some times, you might find
you get what you need...
y ahí nos levantamos todos, y hacemos coro, y cantamos... o claro, hacemos este descubrimiento de manera más tranquilita y también me voy acordando que hay que tener ¨some times¨para descubrir, y que no hay un mínimo con el cual nos aseguremos que suceda.
esta navidad se apagó una estrellita unos días antes. de esas que además brillan con un color bien bonito. Y creo que esa falta de luz me dejó ver las cosas desde otro lugar. Pensando en qué difícil es lograr lo que uno quiere, tener lo que uno quiere, y no darse cuenta de lo que uno tiene. Y no lo digo como crítica o juicio, para nada. Yo también he estado allí, y es difícil. No se ve. A mí, por suerte, la suerte me dejó probar más veces. Pero yo sé que no se ve. No existe.
El principito de mi cuento, en este caso, no pudo probar más veces, y se fue a su planeta, sin ganas de jugar mucho más por aquí, probablemente cansado de que no lo entiendan. Yo lo entiendo. Y no es poco este entendimiento. A veces a mí me cuesta aceptarlo, un poco porque lo veo muy lejano y un poco porque ya me acostumbré a jugar por aquí. Lo único que sé, al final de cuentas, es que desde este nuevo lugar, con menos estrellas, me va por lo menos ser feliz por cada principito que me encuentro yo, aunque siempre se regresen a su planeta.
Esta es la parte bonita de mi cuento. Yo soy el principito, pero también puedo ser el aviador.
Supongo que eso es to get what you need. Pero no todos tenemos tantas chances.
Esto no quita una constancia básica: el principito sigue siendo mi personaje favorito.
Se siguen cayendo estrellas. Yo miro al cielo y me alegro de haberlo conocido, y me alegro más de que me viera como principito a mí.
Con todo el cariño, para él... que cuida una rosa y siempre vuelve a su planeta. Sí, el principito siempre vuelve a su planeta. Pero está ahí.
you get what you need...
y ahí nos levantamos todos, y hacemos coro, y cantamos... o claro, hacemos este descubrimiento de manera más tranquilita y también me voy acordando que hay que tener ¨some times¨para descubrir, y que no hay un mínimo con el cual nos aseguremos que suceda.
esta navidad se apagó una estrellita unos días antes. de esas que además brillan con un color bien bonito. Y creo que esa falta de luz me dejó ver las cosas desde otro lugar. Pensando en qué difícil es lograr lo que uno quiere, tener lo que uno quiere, y no darse cuenta de lo que uno tiene. Y no lo digo como crítica o juicio, para nada. Yo también he estado allí, y es difícil. No se ve. A mí, por suerte, la suerte me dejó probar más veces. Pero yo sé que no se ve. No existe.
El principito de mi cuento, en este caso, no pudo probar más veces, y se fue a su planeta, sin ganas de jugar mucho más por aquí, probablemente cansado de que no lo entiendan. Yo lo entiendo. Y no es poco este entendimiento. A veces a mí me cuesta aceptarlo, un poco porque lo veo muy lejano y un poco porque ya me acostumbré a jugar por aquí. Lo único que sé, al final de cuentas, es que desde este nuevo lugar, con menos estrellas, me va por lo menos ser feliz por cada principito que me encuentro yo, aunque siempre se regresen a su planeta.
Esta es la parte bonita de mi cuento. Yo soy el principito, pero también puedo ser el aviador.
Supongo que eso es to get what you need. Pero no todos tenemos tantas chances.
Esto no quita una constancia básica: el principito sigue siendo mi personaje favorito.
Se siguen cayendo estrellas. Yo miro al cielo y me alegro de haberlo conocido, y me alegro más de que me viera como principito a mí.
Con todo el cariño, para él... que cuida una rosa y siempre vuelve a su planeta. Sí, el principito siempre vuelve a su planeta. Pero está ahí.
jueves 17 de diciembre de 2009
lucecilla...
Mi Sandris, vuelvo a postear con algo especialmente bello para tí, que en realidad es un plage maleado de Licia, que ahorita tiene la sensibilidad mucho más accurate y bonita que yo:
You're sailing softly through the sun
In a broken stone age dawn.
You fly so high.
I get a strange magic...
otra estrellita escarchada más.
te quiero mucho lucecilla.
You're sailing softly through the sun
In a broken stone age dawn.
You fly so high.
I get a strange magic...
otra estrellita escarchada más.
te quiero mucho lucecilla.
sábado 28 de noviembre de 2009
desde arribita...
Yo era una niña tímida, muy tímida. Mi principal terror desde la chiquititud era que alguien se diera cuenta de ese exceso de timidez, que generalmente pasaba por buen comportamiento. Me daba miedo elegir cosas diferentes y luego quedar mal. A los cinco años, en una actuación escolar, entre ser pitufo, como casi todos los demás, y ser hadita, elegí ser hadita, y me sentía ridícula porque mi traje no era tan bonito y hubiera podido pasar desapercibida si me ponía el pantalón y la polera azul de pitufo gruñón. Esto, claro está, visto desde la adolescente crítica que siempre fui y a veces sigo siendo, porque en las fotos salgo saltando cual mariposa y sonriendo en mi propio mundo.
Para no conversar, ni tener que preocuparme por hablar, quedar mal o no saber qué decir, leía. Y leía tanto que pensé que de grande todo lo que iba a hacer era leer y escribir, sin tener que conversar de nada jamás. Para no tener que hablar creaba diálogos en mi cabeza, y cuando llegó la universidad pensé que eso podía ser una carrera. Ahí acabó el silencio. Cuando me dí cuenta que podía hablar sin estropearlo todo empezó el desorden sorpresivo que es mi vida ahora.
Hoy estoy cerca de los treinta, escribo desde mi camita en una casa navideña en medio, literalmente, de Irlanda, un país qué sólo conocía por Beckett y Joyce, y que parecía tan gris y tranquilo que sólo podía resultar en la escritura y el silencio. Pero que nunca pensé visitar. Y estoy aquí después de Asia, que tampoco pensé visitar, ni siquiera por los ancestros. No son París ni la Quartier Latin, que además aún no conozco. Y yo encima - además y todavía - aplico para quedarme un poco más... estoy segura de lo que hago?: NO.
En general no tengo ni idea, pero cada vez leo menos y vivo más, y anoto mentalmente que tendría que escribir todo esto. Y a veces llego a anotar en papelitos que luego me esfuerzo sin éxito en no perder. Pero siempre los pierdo.
Yo era una niña muy tímida, como ya decía, y repentinamente me encuentro contándoles todas estas cosas sin pies ni cabeza, como la vida que se me apareció en frente y me tocó llevar, y que es mividamisma. Y que no está escrita.
Por eso vale la pena ser la que hecha polvo de hadas a los pitufitos.
Para no conversar, ni tener que preocuparme por hablar, quedar mal o no saber qué decir, leía. Y leía tanto que pensé que de grande todo lo que iba a hacer era leer y escribir, sin tener que conversar de nada jamás. Para no tener que hablar creaba diálogos en mi cabeza, y cuando llegó la universidad pensé que eso podía ser una carrera. Ahí acabó el silencio. Cuando me dí cuenta que podía hablar sin estropearlo todo empezó el desorden sorpresivo que es mi vida ahora.
Hoy estoy cerca de los treinta, escribo desde mi camita en una casa navideña en medio, literalmente, de Irlanda, un país qué sólo conocía por Beckett y Joyce, y que parecía tan gris y tranquilo que sólo podía resultar en la escritura y el silencio. Pero que nunca pensé visitar. Y estoy aquí después de Asia, que tampoco pensé visitar, ni siquiera por los ancestros. No son París ni la Quartier Latin, que además aún no conozco. Y yo encima - además y todavía - aplico para quedarme un poco más... estoy segura de lo que hago?: NO.
En general no tengo ni idea, pero cada vez leo menos y vivo más, y anoto mentalmente que tendría que escribir todo esto. Y a veces llego a anotar en papelitos que luego me esfuerzo sin éxito en no perder. Pero siempre los pierdo.
Yo era una niña muy tímida, como ya decía, y repentinamente me encuentro contándoles todas estas cosas sin pies ni cabeza, como la vida que se me apareció en frente y me tocó llevar, y que es mividamisma. Y que no está escrita.
Por eso vale la pena ser la que hecha polvo de hadas a los pitufitos.
jueves 26 de noviembre de 2009
Postales Irlandesas (2)
Catholic School Girl
En Irlanda la comunión es comunal, y no requiere de confesión previa. Es todo lo que tengo que decir... Como estrategia de mercado, hay que ver que sirvió más para fidelizar a los clientes que la idea de andar sumando irresponsabilidades y ave marías para comerte el pancito blanco del cual ya no recuerdo ni el sabor. No sé si por eso, en el matrimonio de una amiga, los únicos que no comulgamos fuimos un amigo italiano y yo, hijos de la iglesia declaradamente castigadora, romana y apostólica. Ni hablar de pancito sin antes recitar las culpas. No hay forma.
No sé si por eso también los únicos renunciados del catolicismo éramos nosotros dos también.
Claro, hay que ver que las últimas acciones de los seniors en esta región no las cambia ninguna campaña ni estrategia. Irlanda católica se les desmorona, con todo y comunión.
Apreciación de la papa
La papa es peruana.
Pero el amor a la papa es irlandés.
Dos variedades y mil formas de cocinarla, se vuelven locos si se caen por Perú. Y además la reconocen como salvadora de la hambruna más fea que pasaron por aquí. Para muestra un botón:
El libró que llegó al top de los bestsellers pre-navideños... la papa frita irlandesa que toooooooodos comen por aquí. Buenazas. De mil sabores. Y luego van las roasted, baked, mashed, chisps, crisps, etc etc etc. Y nosotros comprando papa andina marca Lays...
Y hace unos días un amigo me cuenta que en la propuesta en la ONU para que el 2008 fuera considerado el Año Internacional de la Papa, Perú no estaba solo recolectando firmas, tenía un compañero fiel impulsando toda la campaña: Irlanda.
Ah, pero como mi papa rellena con salsita criolla ninguna!
En Irlanda la comunión es comunal, y no requiere de confesión previa. Es todo lo que tengo que decir... Como estrategia de mercado, hay que ver que sirvió más para fidelizar a los clientes que la idea de andar sumando irresponsabilidades y ave marías para comerte el pancito blanco del cual ya no recuerdo ni el sabor. No sé si por eso, en el matrimonio de una amiga, los únicos que no comulgamos fuimos un amigo italiano y yo, hijos de la iglesia declaradamente castigadora, romana y apostólica. Ni hablar de pancito sin antes recitar las culpas. No hay forma.
No sé si por eso también los únicos renunciados del catolicismo éramos nosotros dos también.
Claro, hay que ver que las últimas acciones de los seniors en esta región no las cambia ninguna campaña ni estrategia. Irlanda católica se les desmorona, con todo y comunión.
Apreciación de la papa
La papa es peruana.
Pero el amor a la papa es irlandés.
Dos variedades y mil formas de cocinarla, se vuelven locos si se caen por Perú. Y además la reconocen como salvadora de la hambruna más fea que pasaron por aquí. Para muestra un botón:
El libró que llegó al top de los bestsellers pre-navideños... la papa frita irlandesa que toooooooodos comen por aquí. Buenazas. De mil sabores. Y luego van las roasted, baked, mashed, chisps, crisps, etc etc etc. Y nosotros comprando papa andina marca Lays...
Y hace unos días un amigo me cuenta que en la propuesta en la ONU para que el 2008 fuera considerado el Año Internacional de la Papa, Perú no estaba solo recolectando firmas, tenía un compañero fiel impulsando toda la campaña: Irlanda.
Ah, pero como mi papa rellena con salsita criolla ninguna!
miércoles 25 de noviembre de 2009
Postales Irlandesas (1)
Retrato de Familia
Mi primer evento en Ireland fue el aniversario de los abuelos de James: 60 años de casados, con 15 nietos presentes llegados de todo el mundo, porque los Irish viajan. Gracias a esta reunión, y fuera de pasar la locura de ser presentada a TODA la familia a la vez, yo pude entender un poquito más a James. Parece que aquí cuando dicen para siempre es para siempre. Considerando que el divorcio recién se legalizó en 1996 y que además aún toma cuatro años de proceso, y que entonces las parejas en general permanecen casadas, puedo entender ahora que se la quieran pensar tanto. Claro, ellos la piensan, nosotros huímos o nos lanzamos de una. Como decía mi abuelita acerca del matrimonio: "el primero es un borrador", y se ve que así nos lo tomamos.
Esperar hasta después de los treinta, no tener hijos hasta estar realmente preparado y sin crisis de joven-adulto me resulta entonces bastante más sensato. Claro, yo vengo del: ¨tengo treinta y me casaré de nuevo¨, y del ¨las mujeres de más de cincuenta se dieron cuenta de que se casaron antes de tiempo¨, y del nuevo ¨divorcio-express¨ (dos meses por mutuo consenso, sin abogados, llenando un formulario). Y claro, a mí el matrimonio me suena a papel que se firma porque en fin, pero que también se puede romper. Podría ser un borrador. Podría que no, pero podría ser.
Pero claro, ante este estado de compromiso maduro y asumido, viendo a los abuelos Fahy todavía enamorados, me toca acordarme de mi abuela Susana mirando a mi abuelo Pedro de 94 años, todo cieguito en la camita del hospital, y ella cuidándolo con su mirada de quinceañera. O sea que se puede hacer?
El consejo de la abuela Susana antes de venir fue: "no te cases todavía". Es el consejo de mis otras dos abuelas también. La tías y amigas reclaman boda, pero talvez hay que escuchar a los más sabios por experiencia. Claro, Susana se casó bastante pasados los treinta, y se ve que hizo bien, porque esa mirada no la tenían mis otras dos abuelas casadas en la flor de juventud y mucho antes de que se les pasase el tren.
Recién así entiendo el compromiso y el sentido real de lo que aquí asumen como matrimonio. Y sí, vale la pena pensársela y esperar, porque no es poca cosa. Yo también quiero mirada de quienceañera.
Mi primer evento en Ireland fue el aniversario de los abuelos de James: 60 años de casados, con 15 nietos presentes llegados de todo el mundo, porque los Irish viajan. Gracias a esta reunión, y fuera de pasar la locura de ser presentada a TODA la familia a la vez, yo pude entender un poquito más a James. Parece que aquí cuando dicen para siempre es para siempre. Considerando que el divorcio recién se legalizó en 1996 y que además aún toma cuatro años de proceso, y que entonces las parejas en general permanecen casadas, puedo entender ahora que se la quieran pensar tanto. Claro, ellos la piensan, nosotros huímos o nos lanzamos de una. Como decía mi abuelita acerca del matrimonio: "el primero es un borrador", y se ve que así nos lo tomamos.
Esperar hasta después de los treinta, no tener hijos hasta estar realmente preparado y sin crisis de joven-adulto me resulta entonces bastante más sensato. Claro, yo vengo del: ¨tengo treinta y me casaré de nuevo¨, y del ¨las mujeres de más de cincuenta se dieron cuenta de que se casaron antes de tiempo¨, y del nuevo ¨divorcio-express¨ (dos meses por mutuo consenso, sin abogados, llenando un formulario). Y claro, a mí el matrimonio me suena a papel que se firma porque en fin, pero que también se puede romper. Podría ser un borrador. Podría que no, pero podría ser.
Pero claro, ante este estado de compromiso maduro y asumido, viendo a los abuelos Fahy todavía enamorados, me toca acordarme de mi abuela Susana mirando a mi abuelo Pedro de 94 años, todo cieguito en la camita del hospital, y ella cuidándolo con su mirada de quinceañera. O sea que se puede hacer?
El consejo de la abuela Susana antes de venir fue: "no te cases todavía". Es el consejo de mis otras dos abuelas también. La tías y amigas reclaman boda, pero talvez hay que escuchar a los más sabios por experiencia. Claro, Susana se casó bastante pasados los treinta, y se ve que hizo bien, porque esa mirada no la tenían mis otras dos abuelas casadas en la flor de juventud y mucho antes de que se les pasase el tren.
Recién así entiendo el compromiso y el sentido real de lo que aquí asumen como matrimonio. Y sí, vale la pena pensársela y esperar, porque no es poca cosa. Yo también quiero mirada de quienceañera.
miércoles 18 de noviembre de 2009
no soy rachel green
Y bueno, se ve que es una afirmación obvia pero tampoco viene de la nada. Aunque mi pelo de vez en cuando pasa piola, pero claro, nadie sigue la onda. Igual, pasa que, en un acto mágico, de suerte, destino, y buena vibra, me emplearon a sólo un mes de mi llegada a Irlanda. Y me desemplearon alas dos semanas. Rompí record. Qué capa, no?
Claro, no hubo proceso de selección, entrega de oficina, update en facebook y todo el rollo. La idea era era hacerla de mesera en un restaurant nice y busy busy busy. Y claro, aquí la nena limeña sacó a relucir todas las desventajas de ser adolescente middle-class en la ciudad en la que le toco vivir, sin meserear jamás y apenas poniendo la mesa de casa. Y diré que sí había cumplido la tarea en un bar de Buenos Aires en plena post adolescencia tardía... pero nada, entre el servicio al cliente E.Wong-style y la necesidad de rapidez sin práctica previa, se me conflictuó la performance en un restaurant como-la-gente. Y fui. No sirvo para mesera. (¨Podrías intentar en un coffee shop, más tranquilo¨. No comments).
Es el primer trabajo del que me despiden en toda mi vida! Y decir que he tenido miles y de todo tipo: subempleados, subpagados, subdesarrollados, subestimados. Obvio, con esto mi autoestima y mi orgullito bien construido a punta de terapia, boletas de la pucp, aires de intelectualidad y carrera puesta en práctica, pues se fue a la mierda. Terminé por llamar llorando a mi hermana, luego a mi mamá, y luego a karen, y luego otra vez a mi hermana, y luego otra vez a karen....
Parece que puedo producir un festival level A, pero que no la hago de mesera. Muy planner pero muy lenta pues mamita.... Y bue, ahora me acuerdo de mi mamá y de su incredulidad ante mis incapacidades prácticas para la vida diaria... qué le hacemos...
Ahora bailo nomás, ritmo Scissor Sisters y Gwen Stefani a las 5am en un bar porteño de olivos... mientras veo qué onda con que ya había decidido terminar la post-adolescencia, y recupero el positive-mind para poder retomar mi carrera y las cosas que YO quiero... aunque cuesten pero diferente y con más sentido para mi cabeza. Lo que fácil viene fácil se va. También práctico mis practicidades de la vida, para las que no soy tan inútil, mientras agarro el ritmo de ama de casa, que no es poca cosa.
PS. Ojo, Rachel Green trabajaba en un coffee shop y no en un restaurant locón, fácil esa era la jugada... Me pregunto yo: cuál será mi camino a Ralph Lauren?????
Claro, no hubo proceso de selección, entrega de oficina, update en facebook y todo el rollo. La idea era era hacerla de mesera en un restaurant nice y busy busy busy. Y claro, aquí la nena limeña sacó a relucir todas las desventajas de ser adolescente middle-class en la ciudad en la que le toco vivir, sin meserear jamás y apenas poniendo la mesa de casa. Y diré que sí había cumplido la tarea en un bar de Buenos Aires en plena post adolescencia tardía... pero nada, entre el servicio al cliente E.Wong-style y la necesidad de rapidez sin práctica previa, se me conflictuó la performance en un restaurant como-la-gente. Y fui. No sirvo para mesera. (¨Podrías intentar en un coffee shop, más tranquilo¨. No comments).
Es el primer trabajo del que me despiden en toda mi vida! Y decir que he tenido miles y de todo tipo: subempleados, subpagados, subdesarrollados, subestimados. Obvio, con esto mi autoestima y mi orgullito bien construido a punta de terapia, boletas de la pucp, aires de intelectualidad y carrera puesta en práctica, pues se fue a la mierda. Terminé por llamar llorando a mi hermana, luego a mi mamá, y luego a karen, y luego otra vez a mi hermana, y luego otra vez a karen....
Parece que puedo producir un festival level A, pero que no la hago de mesera. Muy planner pero muy lenta pues mamita.... Y bue, ahora me acuerdo de mi mamá y de su incredulidad ante mis incapacidades prácticas para la vida diaria... qué le hacemos...
Ahora bailo nomás, ritmo Scissor Sisters y Gwen Stefani a las 5am en un bar porteño de olivos... mientras veo qué onda con que ya había decidido terminar la post-adolescencia, y recupero el positive-mind para poder retomar mi carrera y las cosas que YO quiero... aunque cuesten pero diferente y con más sentido para mi cabeza. Lo que fácil viene fácil se va. También práctico mis practicidades de la vida, para las que no soy tan inútil, mientras agarro el ritmo de ama de casa, que no es poca cosa.
PS. Ojo, Rachel Green trabajaba en un coffee shop y no en un restaurant locón, fácil esa era la jugada... Me pregunto yo: cuál será mi camino a Ralph Lauren?????
jueves 8 de octubre de 2009
el post en el go-back-home
Home entendido además como el nuevo "home".
Como siempre, me agarra el locón justo cuando ya no hay chance de cambiar de planes. Felizmente.
Last Vietnam: la expulsión.
Los últimos días de vietnam, y como para no quejarme de no tener experiencias interculturales, he recibido la maldición de una mujer Hmong. Los sudamericanos somo "chancay-de-a-veinte" en persistencia, esta mujer me ha perseguido hasta la mitad del río, de roca en roca, para venderme una pulserita de one-dolla. Y yo no la he comprado por cuestión de principios (emputadísima por la persecusión). Por algo se bajaron a los gringos... la persistencia tiene que estar en la sangre... cómo joden!
Total que además, como los hombres ahí son pánfilos y las mujeres son las que manejan la plata, por mucha resistencia en pareja que ofrecimos, la maldición ha caido, pero a mí solita. Resultado: me torcí el tobillo, se me perdieron los lentes, se me jodió la compu y encima me tajaron el bolso y me robaron la billetera.
Nunca más con los principios.
Me ganaron los vietnamitas, qué puedo decir.
Dejando casita
Feliz de regreso a Bangkok, hemos caminado por toda la ciudad en "the amazing race", intentando por lo menos dormir un poco antes del siguiente avión. Tenemos sólo un día para comprar regalos, acicalarnos, cerrar la casa, despedirnos, empacar y, finalmente, mudarnos. Obvio, yo me tomo dos horas para la pelu igual... con facial y todo porque en europa me tendré que tajar la cabeza solita. La última manicure, snif.
Cerramos maletas a las 2am. Sentados en el balcón decimos chau a nuestra primer home. No negarán que es bastante original para un irish y una perucha empezar su vida de pareja en Bangkok.
Con todos sus locones, es home.
El trip
10am. Después de correr con todo el equipaje en la espalda, comernos un Som Tum de desayuno decirle chau a la señora que nos alimentó los últimos meses, lagrimear frente al edificio, cruzar la lluvia torrencial que por la tarde será tormenta y cerrará todos los aeropuertos de Sudasia, hemos logrado llegar al gate, apenas a tiempo para subir al avión... Y pensar que nosotros íbamos tan relajados comprando Tiger Balm en el duty free y viendo qué más conseguir para gastarnos los bahts...
2pm, o 6pm? o que pm? de la pm! Bahrein para mi diccionario mental. Y además he sobrevolado Dubai... nada más lejos de lo que esperaba en estavidamía... todo azulito y dibujadito. Ni Puerto Madero y su maqueta tamaño natural.
Y hemos aterrizado en una isla - novedad para mi ignorancia de los países hiperdesarrollados: Bahrein es una isla -, y veo la primera ciudad desértica de mi vidita linda. Me queda un poquito lejos y me imagino camellos... pero claro, no veo nada... cualquiera.
Mis horas de espera son un fashion-undercover-research: todo bajo cubierta. Las mujeres tapadas hasta la ceja descubren ante los espejos del ladies su maquillaje multicolor, labiales de brillos, joyería de video clip, y bolsos de diseñador (sin lugar a valoraciones). Serán muy recatadas en público, pero por dentro dejan chiquita a J.Lo. Onda Lady Gaga. Y los tacones son un tema aparte.
10pm? 8pm? dónde están las tiendas? Después de varias horas más de "Mamá Mía" en el avión, tengo tres certezas: a) no podré escuchar Abba nunca más, b) no podré ver a Pierce Brosnan nunca más, c) moriré de frio.
Heathrow nos recibe muy amablemente, dejándome pasar la noche en sus sillitas de descanso a pesar de mi sudamericaneidad y de la falta de una visa previamente estampada en mi pasaporte (claro, yo sabía que no la necesitaba necesariamente...no me quieran hacer ¨cholita¨). James entra en shock de frío y a mitad de la madrugada lo he observado, entre sueños, robarse las bolsas de deshechos para abrigarse las piernas (nuevitas, eso sí). Despierto y no está más. Sigo durmiendo porque estoy agotada y se supone que no hay chance de desaparecer en un aeropuerto. Me despierta desesperado y temblando porque ha caminado sin rumbo y ha logrado encontrar un lugar "más calentito". Al final igual y tiembla tanto que termino poniéndole yo uno de mis abrigos... pobre... y él es irish??? Media hora más tarde Claudia y ¨Oso¨ corren al siguiente gate. Otra vez tarde.
Mirando el mar me agarran otra vez los nervios. Y para como para aumentarlos más todavía, todo sale bien, entro tranquila a Irlanda, sacamos las maletas y salimos a esperar a los padres. James se fuma uno de sus últimos cigarros sin cargo en euros.
Hemos llegado a casa.
Y no tengo frío, pero tiemblo.
Como siempre, me agarra el locón justo cuando ya no hay chance de cambiar de planes. Felizmente.
Last Vietnam: la expulsión.
Los últimos días de vietnam, y como para no quejarme de no tener experiencias interculturales, he recibido la maldición de una mujer Hmong. Los sudamericanos somo "chancay-de-a-veinte" en persistencia, esta mujer me ha perseguido hasta la mitad del río, de roca en roca, para venderme una pulserita de one-dolla. Y yo no la he comprado por cuestión de principios (emputadísima por la persecusión). Por algo se bajaron a los gringos... la persistencia tiene que estar en la sangre... cómo joden!
Total que además, como los hombres ahí son pánfilos y las mujeres son las que manejan la plata, por mucha resistencia en pareja que ofrecimos, la maldición ha caido, pero a mí solita. Resultado: me torcí el tobillo, se me perdieron los lentes, se me jodió la compu y encima me tajaron el bolso y me robaron la billetera.
Nunca más con los principios.
Me ganaron los vietnamitas, qué puedo decir.
Dejando casita
Feliz de regreso a Bangkok, hemos caminado por toda la ciudad en "the amazing race", intentando por lo menos dormir un poco antes del siguiente avión. Tenemos sólo un día para comprar regalos, acicalarnos, cerrar la casa, despedirnos, empacar y, finalmente, mudarnos. Obvio, yo me tomo dos horas para la pelu igual... con facial y todo porque en europa me tendré que tajar la cabeza solita. La última manicure, snif.
Cerramos maletas a las 2am. Sentados en el balcón decimos chau a nuestra primer home. No negarán que es bastante original para un irish y una perucha empezar su vida de pareja en Bangkok.
Con todos sus locones, es home.
El trip
10am. Después de correr con todo el equipaje en la espalda, comernos un Som Tum de desayuno decirle chau a la señora que nos alimentó los últimos meses, lagrimear frente al edificio, cruzar la lluvia torrencial que por la tarde será tormenta y cerrará todos los aeropuertos de Sudasia, hemos logrado llegar al gate, apenas a tiempo para subir al avión... Y pensar que nosotros íbamos tan relajados comprando Tiger Balm en el duty free y viendo qué más conseguir para gastarnos los bahts...
2pm, o 6pm? o que pm? de la pm! Bahrein para mi diccionario mental. Y además he sobrevolado Dubai... nada más lejos de lo que esperaba en estavidamía... todo azulito y dibujadito. Ni Puerto Madero y su maqueta tamaño natural.
Y hemos aterrizado en una isla - novedad para mi ignorancia de los países hiperdesarrollados: Bahrein es una isla -, y veo la primera ciudad desértica de mi vidita linda. Me queda un poquito lejos y me imagino camellos... pero claro, no veo nada... cualquiera.
Mis horas de espera son un fashion-undercover-research: todo bajo cubierta. Las mujeres tapadas hasta la ceja descubren ante los espejos del ladies su maquillaje multicolor, labiales de brillos, joyería de video clip, y bolsos de diseñador (sin lugar a valoraciones). Serán muy recatadas en público, pero por dentro dejan chiquita a J.Lo. Onda Lady Gaga. Y los tacones son un tema aparte.
10pm? 8pm? dónde están las tiendas? Después de varias horas más de "Mamá Mía" en el avión, tengo tres certezas: a) no podré escuchar Abba nunca más, b) no podré ver a Pierce Brosnan nunca más, c) moriré de frio.
Heathrow nos recibe muy amablemente, dejándome pasar la noche en sus sillitas de descanso a pesar de mi sudamericaneidad y de la falta de una visa previamente estampada en mi pasaporte (claro, yo sabía que no la necesitaba necesariamente...no me quieran hacer ¨cholita¨). James entra en shock de frío y a mitad de la madrugada lo he observado, entre sueños, robarse las bolsas de deshechos para abrigarse las piernas (nuevitas, eso sí). Despierto y no está más. Sigo durmiendo porque estoy agotada y se supone que no hay chance de desaparecer en un aeropuerto. Me despierta desesperado y temblando porque ha caminado sin rumbo y ha logrado encontrar un lugar "más calentito". Al final igual y tiembla tanto que termino poniéndole yo uno de mis abrigos... pobre... y él es irish??? Media hora más tarde Claudia y ¨Oso¨ corren al siguiente gate. Otra vez tarde.
Mirando el mar me agarran otra vez los nervios. Y para como para aumentarlos más todavía, todo sale bien, entro tranquila a Irlanda, sacamos las maletas y salimos a esperar a los padres. James se fuma uno de sus últimos cigarros sin cargo en euros.
Hemos llegado a casa.
Y no tengo frío, pero tiemblo.
jueves 24 de septiembre de 2009
camboya-vietnam (1)
Son las 7am y voy despierta desde las 6am, aunque no tenga porqué. Después de dos semanas y media durmiendo en buses, barco y hoteles sin desempacar, no hay chance de que duerma más allá del amanecer. Estoy agotada pero feliz.
En realidad tengo pocas cosas por contar, supongo que pasa cuando las imagenes te llenan la boca y no puedes hablar, pero resumo un poquito las impresiones....
1,2,3,4 Cambodia
Después de mi primera pataleta para no pagar una coima por mi visa (no-me-jodan-yo-tambien-soy-tercermundista-y-tú-no-eres-niño-con-barriguita-inflada), hemos logrado sobrepasar a las decenas de taxistas que te "atacan" al cruzar para que tomes SU taxi hasta la siguiente ciudad: "cheap,cheap, ok? cheap, taxi, ok?, cheap, taxi, cheap, cheap, cheap" (así descubro lo que se siente ser turista en Aguas Calientes). Angkor Wat, la razón por la que venimos hasta acá, cumple y supera mis expectativas. Claro, con cuatro mil elefantes a disposición, a nivel del mar, mínimo, no?... Un goce estético total. No tengo mucho que decir, miro nomás, y escucho a nuestro mototaxista, que además es monje, habla inglés, aprende español y quiere ser profesor.
Después de dos días en Siam Reap, mi impresión de los camboyanos no puede ser mejor, creo que porque esperaba una población lógicamente más deprimida. Entre la falta de tiempo y nuestra cobardía hemos decidido saltarnos Phnom Penh y los campos de matanza. Igual ya vimos el Apocalypse Now, e igual ya James se leyó el Killing Fields y otras variantes y yo me leí mis libros de historia. Igual pasamos de día por Phnom Penh y los vemos de pasada... Sigo viaje, mirando el paisaje todo-planta-verde-oscuro y la tierra tan roja... roja, roja, roja. I love Cambodia, pero no me sale la sonrisa.
También así se siente ser turista.
5,6,7,8 Saigon
Reunión familiar. O sea, James y los amigos en una de esas sesiones sacadas de algún drama de Eduardo Adrianzén: "cuatro amigos y mucho vodka en la casa de playa, qué puede pasar?" Felizmente, asi como el amor es ciego (otra vez Bryce), la amistad lo perdona todo, y le cuento a mi James que así es esta vaina, aunque joda. Y quiero un poquito más a mis amigos por tantos ataques de realidad. Lo único que me incomoda es pensar que a mí me toca el rol de la Q-Girl... ñam ñam.
Después de un par de días, y un porro subdesarrollado, los ánimos se le arreglan y todos son felices. Si Adrianzén reemplazara el vodka por el porro, se nos queda sin drama adultocontemporáneo. Se les acabó la guerra en el Vietnam.
9 Nah Trang 10,11 Hoi An 12 Hué 13,14,15 Halong Bay
Estos son los días que me tienen tan agotada pero feliz. Hoi An y Halong son dos de las paradas más relax que se pueden hacer, paseando en bici en una ciudad viejísima con lamparitas chinas o mirando las estrellas en la cubierta de un barco con un vino caleta. Pero como van de onda más romanticona, mejor subí este video de la playa en Nah Trang: langosta, en la playa, por 6USD! Nos han atrasado, ¿cómo no hay en el norte???: el próximo recurseo del verano:
16,17 Hanoi
Café en Hanoi. Ya tengo mi visa a Irlanda sellada en el pasaporte.
18 Sapa
Los pocos indígenas (minorías, que les llaman) en Vietnam están en Sapa, en la sierra norte, cerca de la frontera con China. Básicamente, pueblito de ceja de selva, pero full panadería francesa. James se muere de ganas de hacer un homestay, y mi poquito antropológico entra en un ligero shock de realidad y nos describen las rutas aumentando el precio por cada minoría a la que podremos ver. Ya sé... también así se siente ser turista.
.
En realidad tengo pocas cosas por contar, supongo que pasa cuando las imagenes te llenan la boca y no puedes hablar, pero resumo un poquito las impresiones....
1,2,3,4 Cambodia
Después de mi primera pataleta para no pagar una coima por mi visa (no-me-jodan-yo-tambien-soy-tercermundista-y-tú-no-eres-niño-con-barriguita-inflada), hemos logrado sobrepasar a las decenas de taxistas que te "atacan" al cruzar para que tomes SU taxi hasta la siguiente ciudad: "cheap,cheap, ok? cheap, taxi, ok?, cheap, taxi, cheap, cheap, cheap" (así descubro lo que se siente ser turista en Aguas Calientes). Angkor Wat, la razón por la que venimos hasta acá, cumple y supera mis expectativas. Claro, con cuatro mil elefantes a disposición, a nivel del mar, mínimo, no?... Un goce estético total. No tengo mucho que decir, miro nomás, y escucho a nuestro mototaxista, que además es monje, habla inglés, aprende español y quiere ser profesor.
Después de dos días en Siam Reap, mi impresión de los camboyanos no puede ser mejor, creo que porque esperaba una población lógicamente más deprimida. Entre la falta de tiempo y nuestra cobardía hemos decidido saltarnos Phnom Penh y los campos de matanza. Igual ya vimos el Apocalypse Now, e igual ya James se leyó el Killing Fields y otras variantes y yo me leí mis libros de historia. Igual pasamos de día por Phnom Penh y los vemos de pasada... Sigo viaje, mirando el paisaje todo-planta-verde-oscuro y la tierra tan roja... roja, roja, roja. I love Cambodia, pero no me sale la sonrisa.
También así se siente ser turista.
5,6,7,8 Saigon
Reunión familiar. O sea, James y los amigos en una de esas sesiones sacadas de algún drama de Eduardo Adrianzén: "cuatro amigos y mucho vodka en la casa de playa, qué puede pasar?" Felizmente, asi como el amor es ciego (otra vez Bryce), la amistad lo perdona todo, y le cuento a mi James que así es esta vaina, aunque joda. Y quiero un poquito más a mis amigos por tantos ataques de realidad. Lo único que me incomoda es pensar que a mí me toca el rol de la Q-Girl... ñam ñam.
Después de un par de días, y un porro subdesarrollado, los ánimos se le arreglan y todos son felices. Si Adrianzén reemplazara el vodka por el porro, se nos queda sin drama adultocontemporáneo. Se les acabó la guerra en el Vietnam.
9 Nah Trang 10,11 Hoi An 12 Hué 13,14,15 Halong Bay
Estos son los días que me tienen tan agotada pero feliz. Hoi An y Halong son dos de las paradas más relax que se pueden hacer, paseando en bici en una ciudad viejísima con lamparitas chinas o mirando las estrellas en la cubierta de un barco con un vino caleta. Pero como van de onda más romanticona, mejor subí este video de la playa en Nah Trang: langosta, en la playa, por 6USD! Nos han atrasado, ¿cómo no hay en el norte???: el próximo recurseo del verano:
16,17 Hanoi
Café en Hanoi. Ya tengo mi visa a Irlanda sellada en el pasaporte.
18 Sapa
Los pocos indígenas (minorías, que les llaman) en Vietnam están en Sapa, en la sierra norte, cerca de la frontera con China. Básicamente, pueblito de ceja de selva, pero full panadería francesa. James se muere de ganas de hacer un homestay, y mi poquito antropológico entra en un ligero shock de realidad y nos describen las rutas aumentando el precio por cada minoría a la que podremos ver. Ya sé... también así se siente ser turista.
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lunes 7 de septiembre de 2009
curiosidades para la tailandesa
Sailor-Moon
He pasado un par de horas de compras en Victory Monument, donde puedes vestirte como muñequita manga por menos de 20 dólares, y no, no hablo de disfraces para fetiches especiales sino de la moda tailandesa, que es una copia de la moda japonesa y todo un fetiche en sí misma. Ganchitos, collares, accesorios para celular, vestidos, etc, todo lleva lacitos, brillitos y perlitas blancas, rosas o fucsias, y muñequitos a lo Hello Kitty o Little Star, aún cuando van por los treinta. Yo me he comprado mi blusita con perlitas blancas, pero claro, no la hago de cute-thai, a falta de elementos, personalidad y dieta.
Dos caras de la ciudad
AM. Entramos a la dimensión desconocida, o sea, las Wat no turísticas, los templos para los tailandeses. Ha sido como entrar a un parque de diversiones en abandono, el tiempo detenido para unos cuantos tailandeses que por un momento no se preocupan por hablarte o venderte algo. Twighlight espiritual.
PM. Imperdible, un Go-Go-Bar en PatPong. Diez tailandesas, algunas rubias y de pelo ensortijado (¿?) con disfraces de marinerito bailando entre tubos - ojo, entre pero no en los tubos, se ve que el pole dance no está en todos lados. La máxima curiosidad de la noche: vendedores de rosas en los go-go-bares... digo, en el lugar que están y después de pagar el cuádruple por una chela, estos viejos se piensan que las van a comprar con rosas???? y se creen que están guapos?
Me ha llegado mi papelita de oferta: 2000 Bt para el chico, 4000 Bt para la chica... será que no es ladies night.
Educación "farang"
James ha renunciado, de una y sin mayor aviso ni cargo de conciencia, y no tendría porqué tenerlo. En realidad, al colegio poco le interesa, no pidieron ni su número de pasaporte ni ningún documento al contratarlo... tampoco experiencia, planes de estudio o certificados. En Tailandia, al parecer, poco interesa la calidad de la educación en sí, más allá de los resultados que en el papel puedan demostrar a los padres. En general no les interesa que un profesor pueda enseñar o no, sino que sea extranjero, con look extranjero, y que por su presencia puedan cobrar extra a los padres.
Lo que un profesor pueda enseñar poco afecta en una sociedad en que los alumnos no pueden, por regla universal, ser desaprobados. Aún en la universidad, si uno va a desaprobar una materia, en vez de repetirla debe pagar por los créditos para ser aprobado, ese es el procedimiento regular, legal y aceptado. Es responsabilidad de las escuelas y universidades que los alumnos aprueben, más no es responsabilidad del alumno aprender, ni de los maestros enseñar. Twighlight magisterial.
Esta última ha sido, de todas, para mí, la mayor curiosidad.
Y hasta aquí llegó Tailandia, por ahora. Me voy con la mochilota al encuentro de Camboya.
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He pasado un par de horas de compras en Victory Monument, donde puedes vestirte como muñequita manga por menos de 20 dólares, y no, no hablo de disfraces para fetiches especiales sino de la moda tailandesa, que es una copia de la moda japonesa y todo un fetiche en sí misma. Ganchitos, collares, accesorios para celular, vestidos, etc, todo lleva lacitos, brillitos y perlitas blancas, rosas o fucsias, y muñequitos a lo Hello Kitty o Little Star, aún cuando van por los treinta. Yo me he comprado mi blusita con perlitas blancas, pero claro, no la hago de cute-thai, a falta de elementos, personalidad y dieta.
Dos caras de la ciudad
AM. Entramos a la dimensión desconocida, o sea, las Wat no turísticas, los templos para los tailandeses. Ha sido como entrar a un parque de diversiones en abandono, el tiempo detenido para unos cuantos tailandeses que por un momento no se preocupan por hablarte o venderte algo. Twighlight espiritual.
PM. Imperdible, un Go-Go-Bar en PatPong. Diez tailandesas, algunas rubias y de pelo ensortijado (¿?) con disfraces de marinerito bailando entre tubos - ojo, entre pero no en los tubos, se ve que el pole dance no está en todos lados. La máxima curiosidad de la noche: vendedores de rosas en los go-go-bares... digo, en el lugar que están y después de pagar el cuádruple por una chela, estos viejos se piensan que las van a comprar con rosas???? y se creen que están guapos?
Me ha llegado mi papelita de oferta: 2000 Bt para el chico, 4000 Bt para la chica... será que no es ladies night.
Educación "farang"
James ha renunciado, de una y sin mayor aviso ni cargo de conciencia, y no tendría porqué tenerlo. En realidad, al colegio poco le interesa, no pidieron ni su número de pasaporte ni ningún documento al contratarlo... tampoco experiencia, planes de estudio o certificados. En Tailandia, al parecer, poco interesa la calidad de la educación en sí, más allá de los resultados que en el papel puedan demostrar a los padres. En general no les interesa que un profesor pueda enseñar o no, sino que sea extranjero, con look extranjero, y que por su presencia puedan cobrar extra a los padres.
Lo que un profesor pueda enseñar poco afecta en una sociedad en que los alumnos no pueden, por regla universal, ser desaprobados. Aún en la universidad, si uno va a desaprobar una materia, en vez de repetirla debe pagar por los créditos para ser aprobado, ese es el procedimiento regular, legal y aceptado. Es responsabilidad de las escuelas y universidades que los alumnos aprueben, más no es responsabilidad del alumno aprender, ni de los maestros enseñar. Twighlight magisterial.
Esta última ha sido, de todas, para mí, la mayor curiosidad.
Y hasta aquí llegó Tailandia, por ahora. Me voy con la mochilota al encuentro de Camboya.
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viernes 28 de agosto de 2009
últimos findes tailandeses
esta semana ha sido un locón.
el estrés de alistar me tiene súper entretenida. Ya se me pasaron dos meses en bangkok y cuando finalmente empiezo a sentir que me estoy acostumbrando a la ciudad (léase economizar en movilidades y evadir el tráfico de las 6pm) ya me toca moverme nuevamente.
esta semana armamos la ruta Bangkok-SiamReap-PhnomPenh-HoChiMinh-loquehayenmedio-Hanoi, sacamos las visas para vietnam, compramos los boletos Hanoi-Bangkok-Bahrein-Londres-Dublin (con sus pastillitas para dormir), renovamos seguros, empezamos el final-shopping y nos queda por conseguir los tres elementos básicos para el viaje: mi mochilota (en la que ya comprobé que caben todas mis cosas si es que no me compro ni un ganchito más), nuestros IDs de estudiantes, y los puchos para el estrés de jaimes cuando se enfrente al euro.
y aún así tuve tiempo para pensar en la inmortalidad del mosquito, ya ven...
aún no me termino de creer que me toca moverme nuevamente.
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el estrés de alistar me tiene súper entretenida. Ya se me pasaron dos meses en bangkok y cuando finalmente empiezo a sentir que me estoy acostumbrando a la ciudad (léase economizar en movilidades y evadir el tráfico de las 6pm) ya me toca moverme nuevamente.
esta semana armamos la ruta Bangkok-SiamReap-PhnomPenh-HoChiMinh-loquehayenmedio-Hanoi, sacamos las visas para vietnam, compramos los boletos Hanoi-Bangkok-Bahrein-Londres-Dublin (con sus pastillitas para dormir), renovamos seguros, empezamos el final-shopping y nos queda por conseguir los tres elementos básicos para el viaje: mi mochilota (en la que ya comprobé que caben todas mis cosas si es que no me compro ni un ganchito más), nuestros IDs de estudiantes, y los puchos para el estrés de jaimes cuando se enfrente al euro.
y aún así tuve tiempo para pensar en la inmortalidad del mosquito, ya ven...
aún no me termino de creer que me toca moverme nuevamente.
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